El equipo Kosner–Saltoki Home regresa a la Titan Desert 2026 con un grupo de 47 corredores y el objetivo de seguir consolidando un proyecto que combina deporte, empresa y convivencia.
La formación afronta esta edición con ilusión renovada y con un recuerdo especial para August Pascual, director del equipo en las últimas ediciones y que falleció en el mes de enero.
El modelo del equipo se mantiene fiel a su esencia: trabajadores y clientes de Kosner y Saltoki Home compartirán experiencia con ciclistas profesionales como Miguel Induráin —que disputará tres etapas— y su hermano Pruden. Esta mezcla, poco habitual en el ciclismo, ha convertido al equipo en un referente de compañerismo y pasión por el deporte.
El objetivo colectivo es claro: que todos los integrantes del equipo completen las seis etapas de la prueba. Más allá de los tiempos o clasificaciones, el valor del proyecto está en el esfuerzo compartido, la superación personal y la experiencia de vivir el desierto como un grupo unido.
Seis exigentes etapas
La edición 2026 arrancará el 26 de abril con una primera etapa muy montañosa, de 98 kilómetros, que incluye un largo ascenso por el Atlas, bajadas técnicas y el exigente Škoda Challenge, una subida corta pero intensa que pondrá a prueba a todos desde el primer día.
La segunda etapa, de 105 kilómetros, mantiene la altitud con una subida progresiva hasta superar los 1.500 metros antes de encadenar un terreno rompepiernas y un descenso hacia un cañón pedregoso que conduce al primer campamento real.
La tercera jornada, de 98 kilómetros, será más rápida y rodadora, con largas pistas de desierto, el cruce de un lago salado y un tramo final de arena blanda que marcará la llegada a la etapa maratón, donde los corredores deberán gestionar la autosuficiencia.
Tras ese punto de inflexión, la carrera entra en su fase más exigente. La cuarta etapa, la más larga con 123 kilómetros, combina pistas rápidas, zonas arenosas, un lago seco y varios tramos técnicos antes de un final veloz. Es un recorrido inédito y uno de los grandes retos de esta edición.
La quinta etapa, de 87 kilómetros, introduce un sector de navegación de 20 kilómetros sin ruta marcada y un paso de dunas que obligará a los corredores a gestionar bien la orientación y el esfuerzo.
La sexta y última etapa, de 74 kilómetros, alterna pistas rápidas, zonas pedregosas, una subida rocosa y un descenso inédito antes de encarar los últimos kilómetros hacia la meta final en Maadid.